
Ayer por la tarde llegué a casa de viaje, con lágrimas en los ojos, un viaje que ha durado tres temporadas.
Todo empezó en junio del 2006 cuando mi hermano me ofreció estar con él en su nueva etapa como entrenador en el club murciano, CB Capuchinos, yo tenía pensado no hacer nada esa temporada, pero la idea me atrajo y no dudé en aceptarlo. Ya conocía alguna jugadora de haber jugado contra ellas años anteriores y personalmente creo que solo conocía a Nuria, que tuve la suerte de entrenarle un año en alevines.
En esa primera temporada hicimos la primera visita a Lanzarote, un viaje totalmente inolvidable con buenos resultados deportivos y haciendo muchas amistades que aún duran y esperemos que por muchos años.
La temporada iba pasando, y el equipo seguía creciendo, jugando amistosos y nuestra liga. Llegó la final a 4, mi primera en un banquillo, era algo especial, demasiados nervios, pero todo salió sin problemas, se ganó y al sector de Lorca. En la cena de celebración, Antonio me pidió unas palabras y si no recuerdo mal dije algo así, dentro de 2 semanas seguiremos celebrándolo.
Y así fue, en el sector se jugó como este equipo sabía hacerlo, plantando cara a Estudiantes, y ganándole al campeón valenciano, Ros Casares, para al día siguiente, jugarnos el paso al campeonato de España, contra Torrelodones, un partido marcado por el cansancio físico que se arrastraba de días anteriores, un partido igualado en el que al sonar la bocina hizo que todos saltáramos de alegría y con lágrimas en los ojos por haber conseguido algo grande, meterse entre los 12 mejores equipos de España.
Así que tocaba de nuevo viajar, esta vez el lugar de destino fue Santiago de Compostela, preciosa ciudad que ya tuve oportunidad de visitar unos años antes con Diana, un sitio con muchos recuerdos para nosotros.
En lo deportivo empezamos perdiendo con un favorito, pero al día siguiente, ahí estaban nuestras chicas, ganando al primer clasificado del grupo Norte, y con esto, metiéndose entre los 8 mejores de España, pero la cosa no queda ahí. Ese día, mi hermano viaja hasta Cartagena para examinarse de la oposición. Me quedo sólo en el banquillo, en un campeonato de España, estaba acojonado, perdimos el partido de cuartos y ganamos el siguiente, así que la última noche tuve que volver a ser malo y acostar pronto a las niñas para jugar el último partido al 100%. Al poco de llegar al pabellón apareció Eugenio con Diego, menuda paliza se metieron, pero esto no se lo podían perder, ya que tras 40 intensos minutos, el partido se gana y se consigue hacer historia en el baloncesto murciano. Las chicas de CB Capuchinos eran quintas de España, aún se me ponen los pelos de punta.
Así acabó la primera temporada, una temporada totalmente inolvidable para todos.
Al año siguiente, más de lo mismo, viajecito a las islas, y a seguir peleando por las pistas, ese año en la liga perdimos los dos partidos contra nuestro rival directo, pero la final había que jugarla, y así fue, de nuevo en Alcantarilla, disputamos la final a 4, y el equipo siendo de primer año, hizo lo que nos tenía acostumbrados, jugar como siempre y ganar al favorito, en un partido muy ajustado.
Así que de nuevo al sector, esta vez en San Javier. Allí se ganó el primer partido y perdimos los 2 siguientes contra rivales muy fuertes. Otra nueva salida de casa con el grupo, en el que me pensaba en si iba continuar otro año más entrenando o me iba a jubilar. Después de mucho hablarlo con Diana, decido continuar, pero por problemas de estudios (oposición de Diana), propongo a mi hermano, ir sólo día por semana a entrenar, sin problemas.
Esta tercera temporada, se veía falta de motivación, ya que la liga no era muy dura que digamos en los que muchos partidos se ganaron de más de 100 puntos, de ahí que en la final, se hiciera el peor partido que recuerdo, ganando en el último segundo, pero lo que se recordará es que las chicas de la generación del 93 volvieron a ser campeonas de la región, así, que ahora, otro nuevo sector, el tercero consecutivo para el mismo bloque.
Nos fuimos a Castellón a jugarlo, y sinceramente, no pensaba tener el resultado que se tuvo. El primer partido sin problemas. No pude estar ese día allí por tener que hacerme el preoperatorio, pero Diego me lo retransmitió al detalle por teléfono. Siguiente día contra Estudiante, otro partido emocionante, pero sin conseguir la victoria. Decíamos después: “Si mañana se juega así, ganamos seguro a San Blas”. Y así fue, las chicas se dejaron la piel, jugando como hace tiempo que no veíamos, y al día siguiente a jugar de nuevo el partido que podía darnos el pase a Lanzarote. Partido contra Canoe, igualado, prorroga, y victoria. De nuevo saltos y lágrimas de alegría. Esta grupo de jugadoras volvía a hacer historia, nunca ningún equipo antes en Murcia había conseguido meterse en dos campeonatos de España, pero estas chicas están dispuestas a hacer historia las veces que haga falta.
Así que a volar a Lanzarote, en el que los resultados deportivos no nos acompañaron y la lesión de Nuria hicieron que el colofón a este ciclo no fuera del todo perfecto, pero que bonita manera de despedirse, en un campeonato de España, conviviendo entre los mejores equipos, en una ciudad que ya conocíamos, disfrutando de piscina y de un gran compañerismo.
Este es final del viaje, tres años totalmente inolvidables, en los que he conocido a grandísimas personas, y desde aquí quiero dar las gracias por haberme dejado conocerlas, por hacerme mejor persona, por haber aprendido con ellas, por haberme hecho llorar de alegría muchas veces, por todo. Dar las gracias por todo a Fuen, Pili, Ana, Andrea, Mármol, Nuri, Maria, Silvia, Blanca, Cris y Marta. Muchas gracias.
Sigo con agradecimientos, esta vez a padres, madres, hermanos, abuelos, novios y demás familia de las once jugadoras, por haber animado, hacer funciones de delegado, de enfermero, de fotógrafo, de taxista o simplemente por dejar que sus hijas formaran parte de este grupo. Gracias.
Gracias también a Elena por este último año en el que ha cuidado de ellas, tanto física como psicológicamente.
Por supuesto, muchas gracias a Diego, por todo el apoyo y ayuda durante los 3 años, porque aunque no le dejaban, siempre estaba allí ayudando en todo lo posible. Eres un crack primo Chencho.
Muchas gracias a Eugenio, por haber confiado en mi, por enseñarme todo lo que sé de baloncesto, por dejarme estar en un equipo muy grande y estar al lado del mejor entrenador. Un entrenador que conoce lo que es trabajo, y gracias a eso se consiguen los frutos deseados. La mejor manera de saber a entrenar, de aprender, es estando al lado de Eugenio, en los entrenamientos y en los partidos. Muchas gracias.
Y como no, también dar las gracias y sobre todo pedir perdón a los 2 personas más importantes para mi, Diana y Alba. Gracias y perdón por robaros tantas horas de estar juntos, por haberos dejado para ir de viaje, por haberos dejado en momentos tan importantes. Perdón y gracias por comprenderme.
Muchas gracias a todos.
Todo empezó en junio del 2006 cuando mi hermano me ofreció estar con él en su nueva etapa como entrenador en el club murciano, CB Capuchinos, yo tenía pensado no hacer nada esa temporada, pero la idea me atrajo y no dudé en aceptarlo. Ya conocía alguna jugadora de haber jugado contra ellas años anteriores y personalmente creo que solo conocía a Nuria, que tuve la suerte de entrenarle un año en alevines.
En esa primera temporada hicimos la primera visita a Lanzarote, un viaje totalmente inolvidable con buenos resultados deportivos y haciendo muchas amistades que aún duran y esperemos que por muchos años.
La temporada iba pasando, y el equipo seguía creciendo, jugando amistosos y nuestra liga. Llegó la final a 4, mi primera en un banquillo, era algo especial, demasiados nervios, pero todo salió sin problemas, se ganó y al sector de Lorca. En la cena de celebración, Antonio me pidió unas palabras y si no recuerdo mal dije algo así, dentro de 2 semanas seguiremos celebrándolo.
Y así fue, en el sector se jugó como este equipo sabía hacerlo, plantando cara a Estudiantes, y ganándole al campeón valenciano, Ros Casares, para al día siguiente, jugarnos el paso al campeonato de España, contra Torrelodones, un partido marcado por el cansancio físico que se arrastraba de días anteriores, un partido igualado en el que al sonar la bocina hizo que todos saltáramos de alegría y con lágrimas en los ojos por haber conseguido algo grande, meterse entre los 12 mejores equipos de España.
Así que tocaba de nuevo viajar, esta vez el lugar de destino fue Santiago de Compostela, preciosa ciudad que ya tuve oportunidad de visitar unos años antes con Diana, un sitio con muchos recuerdos para nosotros.
En lo deportivo empezamos perdiendo con un favorito, pero al día siguiente, ahí estaban nuestras chicas, ganando al primer clasificado del grupo Norte, y con esto, metiéndose entre los 8 mejores de España, pero la cosa no queda ahí. Ese día, mi hermano viaja hasta Cartagena para examinarse de la oposición. Me quedo sólo en el banquillo, en un campeonato de España, estaba acojonado, perdimos el partido de cuartos y ganamos el siguiente, así que la última noche tuve que volver a ser malo y acostar pronto a las niñas para jugar el último partido al 100%. Al poco de llegar al pabellón apareció Eugenio con Diego, menuda paliza se metieron, pero esto no se lo podían perder, ya que tras 40 intensos minutos, el partido se gana y se consigue hacer historia en el baloncesto murciano. Las chicas de CB Capuchinos eran quintas de España, aún se me ponen los pelos de punta.
Así acabó la primera temporada, una temporada totalmente inolvidable para todos.
Al año siguiente, más de lo mismo, viajecito a las islas, y a seguir peleando por las pistas, ese año en la liga perdimos los dos partidos contra nuestro rival directo, pero la final había que jugarla, y así fue, de nuevo en Alcantarilla, disputamos la final a 4, y el equipo siendo de primer año, hizo lo que nos tenía acostumbrados, jugar como siempre y ganar al favorito, en un partido muy ajustado.
Así que de nuevo al sector, esta vez en San Javier. Allí se ganó el primer partido y perdimos los 2 siguientes contra rivales muy fuertes. Otra nueva salida de casa con el grupo, en el que me pensaba en si iba continuar otro año más entrenando o me iba a jubilar. Después de mucho hablarlo con Diana, decido continuar, pero por problemas de estudios (oposición de Diana), propongo a mi hermano, ir sólo día por semana a entrenar, sin problemas.
Esta tercera temporada, se veía falta de motivación, ya que la liga no era muy dura que digamos en los que muchos partidos se ganaron de más de 100 puntos, de ahí que en la final, se hiciera el peor partido que recuerdo, ganando en el último segundo, pero lo que se recordará es que las chicas de la generación del 93 volvieron a ser campeonas de la región, así, que ahora, otro nuevo sector, el tercero consecutivo para el mismo bloque.
Nos fuimos a Castellón a jugarlo, y sinceramente, no pensaba tener el resultado que se tuvo. El primer partido sin problemas. No pude estar ese día allí por tener que hacerme el preoperatorio, pero Diego me lo retransmitió al detalle por teléfono. Siguiente día contra Estudiante, otro partido emocionante, pero sin conseguir la victoria. Decíamos después: “Si mañana se juega así, ganamos seguro a San Blas”. Y así fue, las chicas se dejaron la piel, jugando como hace tiempo que no veíamos, y al día siguiente a jugar de nuevo el partido que podía darnos el pase a Lanzarote. Partido contra Canoe, igualado, prorroga, y victoria. De nuevo saltos y lágrimas de alegría. Esta grupo de jugadoras volvía a hacer historia, nunca ningún equipo antes en Murcia había conseguido meterse en dos campeonatos de España, pero estas chicas están dispuestas a hacer historia las veces que haga falta.
Así que a volar a Lanzarote, en el que los resultados deportivos no nos acompañaron y la lesión de Nuria hicieron que el colofón a este ciclo no fuera del todo perfecto, pero que bonita manera de despedirse, en un campeonato de España, conviviendo entre los mejores equipos, en una ciudad que ya conocíamos, disfrutando de piscina y de un gran compañerismo.
Este es final del viaje, tres años totalmente inolvidables, en los que he conocido a grandísimas personas, y desde aquí quiero dar las gracias por haberme dejado conocerlas, por hacerme mejor persona, por haber aprendido con ellas, por haberme hecho llorar de alegría muchas veces, por todo. Dar las gracias por todo a Fuen, Pili, Ana, Andrea, Mármol, Nuri, Maria, Silvia, Blanca, Cris y Marta. Muchas gracias.
Sigo con agradecimientos, esta vez a padres, madres, hermanos, abuelos, novios y demás familia de las once jugadoras, por haber animado, hacer funciones de delegado, de enfermero, de fotógrafo, de taxista o simplemente por dejar que sus hijas formaran parte de este grupo. Gracias.
Gracias también a Elena por este último año en el que ha cuidado de ellas, tanto física como psicológicamente.
Por supuesto, muchas gracias a Diego, por todo el apoyo y ayuda durante los 3 años, porque aunque no le dejaban, siempre estaba allí ayudando en todo lo posible. Eres un crack primo Chencho.
Muchas gracias a Eugenio, por haber confiado en mi, por enseñarme todo lo que sé de baloncesto, por dejarme estar en un equipo muy grande y estar al lado del mejor entrenador. Un entrenador que conoce lo que es trabajo, y gracias a eso se consiguen los frutos deseados. La mejor manera de saber a entrenar, de aprender, es estando al lado de Eugenio, en los entrenamientos y en los partidos. Muchas gracias.
Y como no, también dar las gracias y sobre todo pedir perdón a los 2 personas más importantes para mi, Diana y Alba. Gracias y perdón por robaros tantas horas de estar juntos, por haberos dejado para ir de viaje, por haberos dejado en momentos tan importantes. Perdón y gracias por comprenderme.
Muchas gracias a todos.
Y luego mucha gente se queda con otras caras del deporte, cuando el de verdad, el que practica más gente, el que existe y por el que merece la pena currar es ese que describes. Enhorabuena por vivirlo, sentirlo y disfrutarlo. Un abrazo.
ResponderEliminarMe alegro por ti, por tu hermano, por tu cria, por tu señora y toda tu familia incluido tu primo
ResponderEliminarEnhorabuena por esas tres temporadas tan increíbles que hebéis hecho, pero aunque sea un poco egoísta, bienvenidos de vuelta a vuestra casa.
ResponderEliminarjoe jose..me ha emocionado un monton lo que has escrito...si es que tu siempre le has dado ese toque especial y cariñoso al equipo, porque te salía, porque tu eres asi.
ResponderEliminarSiempre con nosotras, (teniendo a veces mucha paciencia), apoyandonos, ayudandonos..se notaba que te salia de dentro. El dia que no viniste al partido del sector que estuviste hablando con diego el partido entero, tu forma de animar,(cada vez que defendia te oia y eso era lo que me hacia seguir presionando fuerte, motivaba lo que no te imaginas) y así con todas..asi que luego te quedabas afónico..jeje tus enfados con los arbitros,(te ponias rojo rojo rojo) nerviosisimo en partidos importantes, tus saltos cada triple que nos ponia por delante, y luego: ¡chicas sentaos joder! cuando el que estaba de pie eras tu..jeje y tus ojos llenos de lagrimas cada final ajustada...que se veia que te iba a dar algo..
Y de verdad, no se que habríamos hecho sin ti..este año te hemos echado muchisimo de menos todas cada entrenamiento que no venias
Muchisimas gracias por todo josico..te queremos muchiiiiiiisimo todas y te vamos a echar muchisimo de menos, en principio seguimos juntas con algunas personas mas pero que os quede clarisimo que sin vosotros nada va a ser lo mismo y estos tres años van a ser imposibles de igualar.
Espero que disfrutes mucho a Diana y a tu hijita ahora que vas a tener mas tiempo para ellas y gracias por darnos parte de tu tiempo.